Ser uno mismo es una gran responsabilidad que implica pagar un alto precio, pero también es una experiencia excitante que te proporciona autodominio, fortaleza, autenticidad, expresividad, vitalidad y alegría.

Cómo llegar a ser uno mismo? En una palabra, ASERTIVIDAD. La asertividad es un derecho que viene de nacimiento pero que en muchos contextos se nos niega. Consiste en poder expresar tus opiniones, necesidades, anhelos y deseos más auténticos sin ser coartado ni avergonzado por el hecho de expresarte de una forma auténtica.

Puede que uno sea asertivo en el entorno de los negocios y tenga éxitos pero, aunque parezca mentira, donde más cuesta la asertividad es en el entorno familiar, en nuestra vida privada.

Por qué tenemos miedo a la asertividad? Porque desde nuestra niñez hemos vivido rodeados de personas con un carácter muy expansivo y dominante que nos ha hecho sentir inferiores, frágiles, impotentes o avergonzados. En muchas ocasiones, la falta de asertividad reside en una herida emocional profunda que este tipo de personas nos han infringido, haciéndonos caer en el “tienes razón”, “lo que tú digas”… ¡Cuando realmente no lo pensamos!

Pasar del “tengamos la fiesta en paz” a un “y que salga el sol por Antequera” es algo complicado pero no imposible. Éste es un acto valiente y liberador. Todos recordaremos la escena de American beauty en la que el padre de familia empieza a expresarse tal cual es con el jefe de personal de la empresa y con su familia; pasa de sentirse anulado a recobrar la esencia de lo que un día fue y parece que olvidó. ¡Un fantástico acto de autenticidad que le proporcionó libertad!

A esto me refiero, no puedes permitir que ninguna persona en ningún entorno de tu vida haga que te sientas anulado, como si tu opinión/deseos no fueran tenidos en cuenta. Ante esa sensación, ¡exprésate!, sin miedos. Deja de preocuparte sobre el qué pensarán, el qué dirán o el cómo responderán. Tú no eres el objeto de complacencia de nadie, no tienes porqué ir complaciendo a todo el mundo. Tienes el derecho de expresarte, sin faltar el respeto, con las palabras que tú desees.

Otra película en la que vemos este proceso de anulación que se produce con los años es en Crazy Stupid Love. Con los años, el protagonista pierde incluso su propio sentido de masculinidad para caer en una rutina mortuoria, una figura de la quien difícilmente su mujer podía seguir enamorada. Recuperar tu autenticidad, tu esencia, es algo primordial para ti porque ¡Te hará sentir vivo!

Descubre tus gustos, tus pasiones, tus ilusiones, recupera quién eres tú, recupera tu masculinidad/feminidad. En Novia a la fuga vemos una mujer anulada por la necesidad de complacer a los demás que no tenía claro si quería huevos revueltos, fritos, duros,… ¡No te pierdas a ti mismo! Caer siempre en lo políticamente correcto te encerrará en una cárcel muy incómoda. Es por esta razón que Julia Roberts siempre acababa huyendo de sus bodas, no le permitían ser ella misma y ante el altar sentía una profunda sensación de agobio.

¿Hace cuánto que no sientes esa sensación de vitalidad y autenticidad? Si hace mucho que no te sientes así, hay muchas cosas que puedes empezar a hacer… ¡Sé tú mismo!

Puede que estés leyendo esto y identifiques estos actos de “rebeldía” en tu pareja, en un hijo, en un empleado,… Permite que las personas de tu entorno sean auténticas.

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